Los préstamos “gota a gota” en México se presentan como un apoyo rápido, pero pronto se transforman en una deuda impagable que suele acompañarse de amenazas, violencia y presión constante sobre víctimas vulnerables.
Los desplazadores de tarjetas aprovechan la vulnerabilidad frente a un cajero automático para distraer a su víctima y sustraer su tarjeta, PIN o sustituirla por una falsa. Este nuevo mecanismo de robo ha incrementado en los últimos años en México.